Somos Chimpy
Misión:
Nuestra misión es entregar un servicio educativo de alta calidad, tanto en la entrega valórica, centrada en el respeto a la persona humana y su entorno social, natural y cultural, como en la facilitación de aprendizajes significativos y relevantes, suficientes y necesarios para la etapa de crecimiento del párvulo.
Visión:
La visión que inspira nuestra tarea educativa es la construcción de un espacio abierto al desarrollo de niños y niñas felices, que encuentren en su jardín infantil la prolongación acogedora y protectora de la vida familiar, prodigando marcas indelebles que determinarán positivamente todas sus experiencias futuras.
Nuestro proposito es:
Cumplir a cabalidad los objetivos que expresan las Bases Curriculares de la Educación Parvularia Chilena para potenciar el desarrollo integral de los niños y niñas del jardín infantil Chimpy en un ambiente cálido, seguro y amigable. Tenemos conciencia que los adultos deben tener el compromiso de ser un modelo esencial a través de la entrega honesta de sentimientos con el propósito de educar en el amor.
HISTORIA DE CHIMPY
El jardín infantil “Chimpy” se inició el día 3 de marzo de 1985, día en que un gran sismo se hizo sentir en Santiago. Partimos en la calle Flandes Nº 1023 y luego de tres años nos cambiamos a nuestra actual casa en Vaticano 4369.
El nombre Chimpy nace de la forma cariñosa para nombrar a un pequeño chimpancé, que lo único que desea es tener muchos amigos porque se siente solo. Por este motivo, le pide permiso a su mamá para invitar a muchos amigos y amiguitas del barrio a jugar y aprender con él.
El personaje del “Chimpy” ha resultado muy adecuado, porque los niños se identifican con él, lo quieren y siempre participa en sus actividades. Además, su nombre es muy fácil de pronunciar. Nos llena de orgullo cuando los niños/as desde muy pequeñitos dicen que van al Chimpy.
De esta manera iniciamos un proyecto que tenía muchos sueños, aspiraciones y el gran deseo de beneficiar los aprendizajes de los niños/as. Chimpy siempre ha sido un jardín infantil vanguardista; en un comienzo abrió sus puertas a la participación y divertimiento de los padres en el espacio de sus hijos, un jardín de puertas abiertas, totalmente diferente a lo que se conocía en aquella época. Posteriormente, comenzamos la nueva era del siglo XXI incorporando las neurociencias al aprendizaje de los párvulos. Como tenemos una gran casa, tomamos este beneficio para que todos los niños/as pueden estar y conocer cada rincón de ella y así aprender en forma oportuna y pertinente, pues pretendemos formar recuerdos imborrables en ellos/as a través de experiencias donde disfruten y aprendan a la vez.
El futuro de cada persona se va conformando -especialmente- de acuerdo con sus experiencias de infancia, por eso debemos crear lindos recuerdos que permanezcan en el tiempo. Como también fortalecer personalidades fuertes, libres y respetuosas capaces de enfrentar los tiempos modernos.
